La propia historia

"Esa sensación de desarraigo de la sociedad, de ver al otro como un distinto, es germen de violencia". Pablo Bartol, director del centro educativo Los Pinos, contestó Las 40 de Montevideo Portal. Por Gerardo Tagliaferro. (Reproducimos la entrevista completa)

Opus Dei - La propia historia Montevideo Portal | Juan Manuel López

Hay un chiquilín parado en la puerta. Debe tener 8 o 9 años, tal vez 10. Vino con su padre, un hombre corpulento y nervioso, de buzo rojo y pelo revuelto. Pablo Bartol los atiende en la entrada, el hombre habla de una acusación contra su hijo. Algo de una computadora, que la escondieron, que otro chico dijo que fue él, que la computadora no está. Gesticula, se lo ve preocupado. Pablo intenta tranquilizarlo, mueve la cabeza, entrecierra los ojos, sonríe y le quita trascendencia al problema. Mira al niño, que está a media palabra del llanto. Le pregunta: "¿Vos te llevaste algo?". "No", dice él y alega algo ininteligible. El padre reafirma su inocencia. Pablo mira de nuevo al chiquilín, como el cura que absuelve al penitente y le arrebata el alma al diablo: "Vos estás muy afligido. Tranquilo. Tranquilo. Está todo bien, mañana lo aclaramos, pero quedate tranquilo".

La escena podría transcurrir en cualquier escuela, de cualquier barrio. Pero es en Los Pinos, una institución que Bartol fundó y dirige desde 1998 y que brinda apoyo educativo y prepara para la vida laboral a niños y adolescentes de Casavalle. El edificio de Los Pinos es un enclave de Carrasco o El Prado en uno de los barrios más pobres de Montevideo, uno de esos que hace algunos años quedaron atados, aperturas de los noticieros mediante, a la crónica roja. Solo el edificio, porque los chiquilines que lo pueblan todos los días son bien de Casavalle. Nacieron y viven allí, la mayoría provienen de hogares muy pobres y se mueven a diario en una realidad que está bien lejana de las comodidades y los jardines floridos.

Los Pinos tiene, entre otras cosas, una sala de computación con una treintena de modernas PC, un taller de electrónica, un gimnasio, un comedor reluciente y varias canchas de fútbol y rugby con un verde que envidiarían algunos clubes de primera división. Se financia un 60 % a través de programas del Estado y el resto con donaciones o aportes de particulares y empresas. Su perfil más conocido son las Olimpíadas de Matemáticas, que organizaba primero para chicos del barrio y que ahora se extienden por el país.
Pablo Bartol es miembro del Opus Dei y lo que hace lo asocia con los postulados de esa institución, que está detrás de la iniciativa. El terreno donde hoy se asienta Los Pinos, que se había convertido en un gigantesco basural, era propiedad de Leonardo Rozenblum, el dueño de Motociclo, un judío que cuando Pablo le pidió el predio y le dijo que iba a predicar ahí la fe católica, le respondió: "Si hacés algo por los chiquilines, está todo bien".

La discusión acerca de si estas cosas pueden ser de iniciativa privada, si invaden un terreno que el Estado debe monopolizar como representación de la sociedad o aun si el Opus Dei sí o el Opus Dei no, quedan a la altura de la anécdota cuando se comprueban los resultados concretos, en la vida diaria de muchas familias del barrio.
Sobre esos resultados y esas discusiones, sobre los prejuicios de un lado y de otro, sobre las ganadas y las perdidas y sobre la apuesta de este hombre que eligió ese lugar del mundo para trabajar y, por qué no, ser feliz, tratan estas 40.

Por Gerardo Tagliaferro

1) ¿Qué es Los Pinos?

Es un centro educativo en el barrio Casavalle que intenta responder a las necesidades educativas y de capacitación laboral de los jóvenes del barrio. El perfil de lo que hacemos ha ido cambiando a lo largo del tiempo.

2) ¿Cómo empezó?
Mi primera idea era una escuela deportiva. Teníamos un terreno muy grande que nos regalaron y el proyecto que presenté al dueño del terreno era ese: hacer fútbol y otros deportes y a través de ellos darle a la gente una idea de superación, que les ayudara en el estudio también. Después vimos que era mucho mejor algo más integral, no solo lo deportivo sino también lo académico. Vimos que había programas del INAU que apuntaban a eso y dijimos "metámonos en un programa del INAU". No queremos inventar la rueda. Obvio que también esos programas tienen un financiamiento estatal y eso es importante para darle sostenibilidad.

"Mezclar chicos de Carrasco o Pocitos con los de Casavalle y darse cuenta de que somos todos iguales"

3) No es una alternativa a la educación formal.
No, siempre fue un complemento de la educación pública. Los chicos que vienen acá van a la escuela o el liceo público. Son todos chicos del barrio, aunque hay un programa que se extendió más allá del barrio que es la Olimpíada Matemática de Casavalle: empezamos con las ocho escuelas del barrio y se empezó a difundir, nos empezaron a llamar y a extenderse. Después fuimos viendo que era un instrumento para descubrir talentos, algo que tal vez la educación pública no pudiera hacer.

4) ¿Quiénes vienen a Los Pinos?
Cualquiera que venga con su cédula, los más chicos con el carné de vacunación y el carné escolar. El gran drama que tenemos es la lista de espera, no tenemos lugar para todo el mundo, entonces hay un proceso de selección que te diría que es la tarea más dura.

5) ¿En base a qué se hace ese proceso de selección?
En la parte de capacitación laboral, que son jóvenes mayores de 18 años, los hacemos venir cinco veces para calar el grado de madurez que tienen. Porque si yo te rompo los cocos haciéndote venir cinco veces y tú lo hacés, es porque realmente tenés la madurez para sostener un curso en el que vas a estar parado en el taller cuatro horas durante cinco meses y después vas a querer entrar a trabajar. Finalmente, quien selecciona en esos programas es el Instituto Nacional de Empleo. En el caso de los escolares y liceales es más difícil porque ahí lo que las trabajadoras sociales tantean es el grado de interés que tiene la familia en un programa de este estilo, que va a la transformación de la familia entera. Y lo que me dice es: ¿la madre quiere que venga así puede dormir la siesta tranquila o realmente está interesada en lo que hacemos?

6) ¿Cuántos quedan afuera?
Tenemos 300 en lista de espera. Hay 240 en este programa y 300 esperando. En capacitación laboral tenemos 66 por semestre. Todos del barrio.

7) ¿Cuál es la población objetivo?
Ah muchísimos. De las escuelas del barrio egresan unos 600 o 700 por año, multiplícalo por seis años, 3.600 niños.

8) ¿Qué encuentran acá que los hace querer venir, cuando hoy uno de los grandes problemas en el liceo es la deserción?
Primero que es un complemento, no es que vienen acá en vez de ir al liceo. Pero no es lo mismo: es un complemento con actividades distintas a las que tienen en la escuela o el liceo. También hay como un sentido de equipo y hay varias actividades tipo gancho. El deporte por ejemplo. Enseñamos rugby, ¿para qué? Para hacer lo que llamamos inclusión social a través del deporte, que vayan y compitan con chicos de otros barrios que también hacen rugby. Mezclar chicos de Carrasco o Pocitos con los de Casavalle y darse cuenta de que somos todos iguales. Esa motivación de que los fines de semana competimos y que "vamo' arriba Los Pinos", ayuda mucho.

"Somos bastante estrictos en decir: ‘Vos podés salir adelante' y por lo tanto ‘no te perdono una y te exijo'. Porque la vida te va a tratar peor que yo"

9) Los Pinos trabaja en una zona muchas veces estigmatizada. ¿Cuáles son las diferencias que tu experiencia te permite ver entre los chiquilines de Casavalle y los de Carrasco o Pocitos?
El gurí de acá, con los años, se va dando cuenta de que la tiene que pelear muchísimo, y tal vez muchas veces el de Carrasco no es consciente de que no la pelea nada. Eso puede hacer a los nacidos acá más aguerridos o los puede quebrar y darles una sensación de víctimas permanentes, de discriminados. "No hago el esfuerzo porque igual no me va a servir para nada, me van a discriminar". Si pasa lo contrario, si se acostumbran a sacar las uñas y pelearlas todas, pueden destacarse en ámbitos en los que no estaba esperado que se destacaran. En grandes números, en los barrios donde hay más dificultades o más desintegración social, hay gente que saca las uñas y pelea, pero también hay una inmensa cantidad de gente que no lo hace. Al grueso, todo le cuesta más y entonces esa cantinela de víctima y de "pobrecito de mí" los ha perjudicado.

10) ¿Cómo trabajan eso ustedes?
Somos bastante estrictos en decir: "Vos podés salir adelante" y por lo tanto "no te perdono una y te exijo". ¿Por qué? Porque la vida te va a tratar peor que yo y por lo tanto tenés que prepararte para que la pelees.

11) ¿La pobreza es un caldo de cultivo para la violencia y el delito?
En teoría no tendría por qué serlo. Hoy estuvo (el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Ricardo) Pérez Manrique, para darles a los jóvenes una charla sobre capacitación laboral. Y les dijo: "Soy hijo de un conductor de ómnibus y de una empleada doméstica. Viví en un país que, con la educación pública, me permitió llegar a presidente de la Suprema Corte de Justicia". Porque esa pobreza estaba vinculada a un deseo de superación y hoy hay una pobreza que está vinculada cada vez más a este estigma de victimización de los que la sufren. El de antes era pobre, pero se le decía "estudiá que me vas a superar". El de hoy escucha "no la pelees porque total, los de arriba no te van a dejar". Esa sensación de desarraigo de la sociedad, de ver al otro como un distinto, eso sí creo que es germen de violencia. La violencia está cuando ves al otro no como un semejante, sino como un distinto. Ves que al otro la sociedad lo trató bien y a vos te fue mal y eso genera una distancia. Si yo veo a esa señora que va con su cartera como una igual a mí, que podría ser mi mamá, no le voy a hacer nada. Si la veo como "esa vieja de porquería, que tiene más que yo" y me doy manija, ahí sí que es caldo de cultivo. El tipo de pobreza que tenemos hoy genera que nos miremos como distintos. Desde el otro lado: "A este plancha hay que matarlo".

12) Hay historias personales que merecen ser contadas. Ganadas y perdidas. Leí algo sobre un chiquilín que pasó por acá y hoy está en el Compen.
Sí. Tenemos unos cuantos. Hay algunos notorios, uno de agosto del año pasado. Terminamos uno de estos cursos un miércoles y sabíamos que un muchacho que hizo todo el curso estaba delinquiendo. El que estaba a cargo le dijo: "Mirá que tengo un trabajo para vos, ¿estás para trabajar no?" "Sí, sí". Ese mismo día lo pasan a buscar unos amigos, se dieron un papazo, van a un comercio de José Belloni, lo asaltan y cuando van saliendo los cruza la policía. Este chico tenía un revólver, dispara, la policía le dispara a él y a su compañero y al otro lo matan y a él le provoca una lesión en los testículos que se los tienen que amputar. Hoy está en el Compen y sin testículos.

13) En ese caso puntual, ¿por qué venía a Los Pinos ese muchacho?
Porque tenía el deseo de superación, quería salir de eso, pero a veces el entorno... los amigos... Para mí es un tema de madurez. Él no estaba maduro, creía que el camino corto todavía servía. Acá traemos a dar charlas a otros que pasaron por acá hace dos años y cuentan lo bien que les está yendo, cómo les cambió la vida y eso lo sienten como bueno, pero no les genera una decisión tan fuerte como para cambiar. Nosotros les conseguimos un trabajo y si los echan, aunque hayan robado, les conseguimos un segundo trabajo, y un tercero y un cuarto. Porque creo que es un tema de madurez. Que un robo es punible y hay que tomar medidas, todo bien, pero mi función en la sociedad no es esa, mi función es seguir dándole todas las oportunidades a ver si arranca. Algunos tienen que irse del lugar porque "la barra" tiene un atractivo bárbaro.

14) Hay algún caso de esos que se fueron para aislarse de su entorno y hoy están reproduciendo a su medida lo que recibieron.
Sí, hay un chico que se drogaba y el otro día me lo encontré y está trabajando en un laboratorio; me dijo "me tuve que ir del barrio". Se instaló en Paso de la Arena, se juntó con una gurisa, tiene dos hijos, se construyó una casita. Y me contaba: "¿Sabés lo que hice Pablo? Había un terrenito libre, corté el pasto, puse unos arcos y lo que usted hizo conmigo lo hago con gurises del barrio. Me apronto el mate, me voy para la canchita, junto a los pibes, fútbol, y les hablo".

"Que un robo es punible y hay que tomar medidas, todo bien, pero mi función en la sociedad es seguir dándole todas las oportunidades a ver si arranca"

15) Las empresas o personas que colaboran ¿lo hacen desinteresadamente u obtienen algún rédito?
Lo que más encuentro es gente que tiene un deseo de colaborar. Gente que está agradecida con el país en el que creció y ven hoy una fractura social brutal, que la educación no logra revertir las diferencias de arranque que hay y eso les duele. Y han buscado lugares donde colaborar y no encuentran. Muchos me dicen "al fin encontré lo que buscaba". Y lo que buscaba es un lugar que va a más, que no le dice al niño o al padre "pobrecito" y le pasa la mano por el hombro, sino que le exige cada vez más. Y estas cosas le despiertan la pasión, así como aquel que tiene pasión por los caballos de carrera o por el juego y se gasta la guita en eso. Hay gente a la que le apasiona lo social y el progreso humano y que se le llenan los ojos de lágrimas cuando le contás las historias de acá. Lo que hay más es eso. Después, hay algunos que canalizan la ayuda a través de la empresa y utilizan eso como una demostración de buena voluntad a la sociedad. También hay de eso, hay muchas mezclas.

16) ¿Podés poner algún ejemplo concreto?
Cuando empezamos con la Olimpíada de Matemáticas necesitábamos plata y un sponsor. Me junté con Mariano Larrobla, que tiene una empresa de software y nos ayudó. Un año, en la ceremonia de entrega de diplomas le pedí que hablara y explicara por qué apoyaba esta actividad. Y arrancó diciendo: "Yo quiero que mañana niños de estos barrios trabajen conmigo, quiero dar oportunidades. Otro motivo es que yo vivo en este país y quiero que la gente proceda de manera más racional, y las matemáticas ayudan a la racionalidad de las personas. Una persona racional no va a agredir a otra porque es hincha de un cuadro contrario". Y hablando se quebró y se puso a llorar. Lo tengo filmado. Eso es pasión, por esa pasión él pone plata. Y pone muchísima plata.

17) Igualmente, las empresas que toman trabajadores que salen de acá tienen algún beneficio fiscal ¿no?
Podrían acogerse a la ley de Empleo Juvenil pero ninguna de las que reciben muchachos que nosotros colocamos nos ha dicho que quiere utilizar ese beneficio, ni nosotros lo presentamos así.

18) ¿Todas toman trabajadores que les manda Los Pinos por una cuestión de solidaridad?
No, no, los toman porque les sirven. Nosotros insistimos en esto: "Si lo tomás es porque te sirve, y si no te sirve sacalo porque si no, él no se va a desarrollar".

19) ¿Has encontrado empresas o empresarios que se han negado a tomar trabajadores por prejuicios?
Al principio sí, pero una vez que vienen y ven esto, no. Más que prejuicio, es miedo. Hay personas que tienen auténtico miedo, porque hay sectores a los que ven vinculados a la violencia y la gente le tiene miedo a la violencia. Acá hay muchos que quieren salir adelante y esos son el tractor de los demás, de esos que van a perder el primer o el segundo trabajo, pero a la larga van a salir. Cuando vienen a decirme "bo, el que me mandaste es un desastre", yo les digo: "En promedio ¿cómo te fue? ¿Te fue mejor con el que te tocó timbre en la fábrica? ¿Con el que te mandó la consultora tal?"

20) ¿Has hallado resistencias a nivel de gobierno o de sectores sociales o políticos?
Y sí, al principio, pero desde el no conocimiento. Cuando conocen, esa resistencia baja muchísimo. Tampoco somos perfectos.

"Hay cuestionamientos desde el no conocimiento. Cuando conocen, esa resistencia baja muchísimo. Tampoco somos perfectos"

21) ¿Qué es lo que te cuestionan?
Y bueno... en la Olimpíada de Matemáticas que sea una competencia, que haya un proceso de selección, que mostremos que uno es mejor que otro. El otro día me decía Héctor Florit: "Uno de los debates, desde siempre, es si hay que dar incentivos diferenciales a los talentos más destacados o la educación debe ser pareja para todos". Esta actividad entra de lleno en ese debate, entonces habrá algunos que piensan que esto no es algo que el país necesite. Y hay otras cosas que quizás no hagamos bien, otras que son discutibles, otras que tienen sus ventajas y sus desventajas...

22) ¿Por qué la mayoría de los programas son solo para varones?
Las chicas acceden a otra institución que es parte de la misma asociación civil. Allí tenemos otro programa que es solo para niñas, a cinco cuadras de acá. Es un sistema de origen anglosajón, en Inglaterra está bastante extendido. Acá no está extendido y es una de las cosas que nos cuestionan. Lo que decimos es: no te digo que es mejor que otro, tiene ventajas y desventajas.

23) Esa separación suena a modelo de la década del 50 o 60.
Es un modelo educativo anglosajón, en Estados Unidos e Inglaterra sigue habiendo mucha educación diferenciada. De los 20 mejores colegios de Inglaterra, la mitad son de educación diferenciada. Tiene sus ventajas y sus desventajas.

24) ¿Cuál es la ventaja de que en Los Pinos ingresen solo varones?
Es parte de una concepción de la educación: la pregunta es si entendés la educación como transmisión de conocimientos o como imitación de modelo de vida. Si solo querés transmitir conocimientos, da lo mismo si adelante hay varones o niñas. Si querés que el docente sea un verdadero modelo de vida, un referente a quien imitar, es mucho más fácil si todos son varones porque los chicos no están compitiendo entre ellos a ver quién es más crack respecto a las chicas. Nosotros entendemos al docente como un amigo a quien imitar en la integralidad de su persona.

25) Ese paradigma se aplicaba acá hace 40 años en muchos colegios, pero se fue dejando de lado y hoy no creo que haya ningún colegio que sea solo de varones o solo de mujeres.
En Uruguay prácticamente no. En Argentina hay, allá los jesuitas tienen colegios solo para varones. En Chile la mayoría de los colegios de origen religioso siguen siendo diferenciados. Pero no nos quememos la cabeza con estos temas, es una opción pedagógica más, como si le ponemos más educación técnica o más educación generalista, otra discusión de toda la vida.

26) Discusión en la que ustedes toman partido.
Uruguay abandonó mucho la educación técnica de la UTU: el ciclo básico de UTU es casi idéntico al del liceo y se perdió toda aquella capacitación en oficios que tenía. Y hay quien dice que parte de la gran crisis que tiene la educación en estos sectores vulnerables es que la UTU abandonó esa capacitación técnica que, a esas edades y en estos sectores, generaba un mayor atractivo. Y que los mandan a un liceo o a una UTU que ahora es generalista y desertan, se aburren.

"A la sociedad civil le cuesta organizarse, porque estamos muy acostumbrados a que el Estado nos organice la vida"

27) ¿Qué porcentaje de los jóvenes que egresan de Los Pinos se consolidan en un trabajo o siguen estudiando?
A todos los que hacen el programa de Capacitación Laboral les ofrecemos trabajo y hay un 10 % que no lo agarra, que prefiere seguir en la informalidad, en la changa. O está inmaduro y todavía no quiere nada, el curso no fue suficiente para darle esa madurez. De ese 90 % que agarra el laburo, al año el 70 % lo conserva y hay un 30 % que lo tenemos que recolocar varias veces. En lo que es Apoyo Liceal tenemos más anécdotas que números. Hay historias buenísimas: tenemos ocho exalumnos que hoy están en la universidad y vienen acá todos los días o tres veces por semana a dar clases. Y son los verdaderos referentes que tenemos en materia educativa.

28) ¿Lo hacen honorariamente o se les paga?
Se les paga. Acá honorarios tenemos nada más que una profesora de tenis que viene una vez por semana, una chica que nos ayuda en la relación con las empresas para colocar los jóvenes y podemos tener dos o tres voluntarios más. Nuestro esquema es: todo el mundo profesional. Eso tiene una razón que es que la adaptación a este ámbito de trabajo lleva bastante tiempo y realmente te hace un aporte diferencial a los tres o cuatro años.

29) ¿Para vos también es una fuente de ingresos?
Sí, sí. Yo trabajo acá y gano mi sueldo. Tengo un jefe que es una comisión directiva a la que tengo que responder y tengo metas a cumplir, como tienen abajo mío todos los demás.

30) ¿Por qué, si es ésta una experiencia aparentemente exitosa, no se replica más? ¿Por qué no hay más Los Pinos?
La nuestra es una experiencia desde la sociedad civil. Y la sociedad civil en Uruguay es muy débil frente al Estado. Por cómo se conformó, la sociedad uruguaya siempre ha confiado la tarea educativa y de salud al Estado. Esa presencia, que tiene beneficios como los servicios para todos, tiene también la desventaja de que a veces asfixia un poquito. Y a la sociedad civil le cuesta organizarse, porque estamos muy acostumbrados a que el Estado nos organice la vida. Y le cuesta al Estado tomar programas originales, que intentan diferenciarse.

31) ¿Qué papel juega la religión en la institución?
En el barrio la práctica religiosa es bien baja. En la parroquia del barrio, que es la de la Gruta de Lourdes, hay un casamiento por año, eso te da una idea. Un poco por desconocimiento, otro poco por la dureza de la vida de muchas personas: "Si hubiera un Dios padre ya me hubiera ayudado; mirá lo que me tocó, no me vengas con cuentos". Por eso siempre nos propusimos ir despacio y con mucha libertad. Es una institución de inspiración cristiana y cuando los padres inscriben a sus hijos nosotros les preguntamos si quieren que sus hijos reciban formación cristiana. Y tienen que firmar. No tengo un número preciso, pero capaz que firma el 80 %. Muchos dicen: "Yo no sé mucho, pero supongo que mal no le va a hacer, así que dale". Después hay otros que quieren participar porque sus amigos participan, y entonces los padres terminan aceptándolo. Te diría que hay un 10 % que dice que no.

32) ¿El Opus Dei está detrás de Los Pinos, apuntalando esta experiencia?
El Opus Dei está en todo. Todo lo que se respira acá está en el espíritu del Opus Dei, para empezar el espíritu de servicio, el querer darle lo mejor a los más necesitados. Cuando Rozenblum nos regaló el terreno yo le dije: "Mire que algún día voy a dar formación católica". Y él, que es judío, me respondió: "Con tal que hagas algo por los niños del barrio, para mí está todo bien". Al mes vino el prelado del Opus Dei, pasó por acá y como todavía era un basural nos paramos y charlamos en la calle. Y ahí nos clavó una en el ángulo: "No sean roñosos, hagan las cosas bien desde el comienzo porque esta gente merece lo mejor". Y eso nos puso el listón alto: estamos en Casavalle pero es como si estuviéramos en Carrasco, vamos a devolver lo mejor. Y eso es llevar a los chicos a nadar al Lawn Tennis y competir con ellos, o llevarlos a Buenos Aires a competir en San Isidro, y darle los mejores profesores que podamos.

"Estamos en Casavalle pero es como si estuviéramos en Carrasco, vamos a devolver lo mejor"

33) ¿Sentís prejuicios en la sociedad uruguaya con respecto a lo que hace el Opus?
Hay ideas fijas a veces... también algunas macanas nos habremos mandado. No somos tan lindos. Como en toda organización de personas, hay quienes cometen errores y también colectivamente se pueden cometer. Entonces es lógico que haya resistencias en algunos grupos. La vida hay que dejarla transcurrir, con el tiempo mucha gente va viendo la historia más completa del Opus Dei.

34) ¿Vos estás acá por ser miembro del Opus?
Sí, netamente. No solo vine un día para empezar, sino que ocho mil veces quise dejar de venir y quien estuvo atrás dándome aliento y recordándome mi responsabilidad como cristiano ha sido el Opus Dei. Hemos pasado cosas difíciles acá en Los Pinos que a veces te dan ganas de tirar la toalla.

35) ¿Qué cosas?
Bueno, a mí se me murió un chico acá. Y se murió en mis brazos, dándole respiración boca a boca y con cierta responsabilidad mía. Teníamos una piscina que armábamos en verano, 4 metros por 10, con un metro de alto, con 60 o 70 centímetros de agua. Un día a última hora, un grupo de chicos de unos 15 años me pidieron para bañarse. Se fueron yendo y quedaron tres. Uno de ellos en un momento queda parado, agarrado de la estructura de la piscina y no respondía, estaba como duro. Se asustaron y corrieron a buscar ayuda. Cuando vuelven él estaba caído boca abajo en el agua. Me llamaron, fui corriendo, respiración boca a boca, masaje cardíaco, vino la emergencia móvil, estuvo una hora trabajando con él y no lo sacaron. Ahí sentís toda la carga de la responsabilidad. Fue un momento durísimo para mí. Hace dos años tuve otro caso, una decisión que tal vez no estuvo bien tomada.

36) ¿Qué pasó esa vez?
Había un chico del barrio, que venía a apoyo liceal y después se mudó. Un día me aparece drogado acá, estaba totalmente sacado. Me dijo que estaba mal y me pidió que lo llevara a la chacra de Remar. Ahí tuve una duda grande: este chico está drogado, lo subo a un auto ¿qué puede pasar? Le dije que estaba difícil para llevarlo y me pidió 50 pesos para un ómnibus. Me dio garantías de que sabía ir y se los di, diciéndole que me llamara cuando llegara. El chico no fue. Al otro día viene el sereno y me dice: ¿me acompaña que me parece que tenemos un ahorcado en un árbol? Vino y se ahorcó acá, en un árbol. Eso también fue durísimo. Te queda el cargo de conciencia de si no podías haber hecho algo distinto. Pero para eso estamos en la vida, para asumir responsabilidades y darle hasta el final.

"Hemos pasado cosas difíciles acá en Los Pinos que a veces te dan ganas de tirar la toalla"

37) Según tu curriculum sos una persona muy preparada y seguramente tenés los contactos como para trabajar en otro lado con mejores posibilidades desde el punto de vista profesional. ¿Qué es lo que te retiene acá?
Puede ser que pudiera estar en un lugar más lustroso y con una remuneración muchísimo mejor, pero no creo que pudiera ser tan feliz. Estos lugares tienen un componente de felicidad interior que no te lo da otro trabajo. Dejé posibilidades quizás mejores en otros aspectos, pero gané en otras cosas, en ningún momento tengo la sensación de ser un sacrificado, la paso bomba acá. Tengo un cuento si querés.

38) Adelante.
Un chico venía acá a apoyo de liceo e iba a inglés con una beca en la Alianza Uruguay - Estados Unidos. Gana un concurso y va a Estados Unidos, a un intercambio. Ahí conoce a una chica de Ucrania, sigue conectado con ella cuando vuelve. Vivía acá en el asentamiento Tres Palmas, junta dinero y se va a Ucrania dos semanas. Al año siguiente hace lo mismo y se casa allá. En la Navidad de 2014 la chica se viene y pasa acá con ellos, en el asentamiento. Ella hacía Comunicación en Ucrania y en mayo del año pasado se vino. Venía todos los martes acá como voluntaria a enseñar inglés, que habla perfectamente. El año pasado, cansada ella de vivir con los suegros, sale a buscar y encuentra un apartamentito mínimo dentro de una cochera, en Pocitos, y se van a vivir ahí. En enero los padres le mandan los pasajes para que vayan a casarse por la iglesia ortodoxa. Ellos viven en Sebastopol y a 200 kilómetros está Yalta, que es la ciudad de veraneo de los zares y se casan en una capilla que está al lado del Palacio de los Zares. Entonces tenés al botija de Casavalle que termina casándose en una capilla de los zares de Rusia, a orillas del Mar Negro. Ahora volvieron y ella está terminando la licenciatura en Comunicación en la Universidad de Montevideo y da clases de ruso a los socios uruguayos de una empresa de software ruso. Él trabaja en Melilla, en la Fuerza Aérea, arreglando las avionetas Cesna. Y piensa seguir estudiando.

39) ¿Tenés hijos?
No. Soy soltero vocacional, parte de mi vocación es vivir el celibato para tener una mayor disponibilidad para todo lo que necesite el Opus Dei. También doy clase en la Universidad de Montevideo en la maestría en Dirección de Empresas, así que estoy como en las dos puntas del espectro social de Montevideo. Lo del celibato va también por una tradición en la Iglesia de gente que ha sentido un llamado interior de Dios a vivir de esta manera y sentir la plenitud del amor, teniendo plena disponibilidad sin tener una mujer como compañera.

40) ¿Dónde te ves dentro de diez años?
Me veo acá. En 2012 me fui a España a hacer una maestría en Gobierno de las Organizaciones para seguir con un doctorado y volcarme a la vida académica. Me parecía que Los Pinos había llegado a una madurez suficiente y otros podían tomar la posta. En eso estuve estos últimos dos años, dedicándome más a lo académico, pero vi que Los Pinos tenía un nuevo impulso de crecimiento, veo un apoyo del gobierno, del Estado en general, de la gente del barrio, de donantes, que me hizo ver que había proyectos que requerían más tiempo mío. Así que ahora estoy dedicando muchas más horas acá y descarté aquello del doctorado. Me pareció que mi tiempo está mejor dedicado sacando adelante los proyectos nuevos de Los Pinos.
Montevideo Portal | Gerardo Tagliaferro

Fotos: Juan Manuel López

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  • Gerardo Tagliaferro
  • Montevideo Portal, Las 40, 17.05.2016